
En este post sigo con
Asturias. En este caso con la
ruta del Cares (garganta del río Cares). Esta ruta es la más conocida del Principado de Asturias y discurre entre las localidades de
Poncebos (Asturias, en la zona de
Cabrales) y
Caín (León). Se trata de una
ruta de 12 km para hacer a pie (si se hace
ida y vuelta son 24 km) y se tarda unas
6 horas ó 6 horas y media en hacer la ruta completa (ida y vuelta). No hace falta ser un experto montañero para realizarla, ya que
la mayoría de la ruta es llana. Sólo hay unos repechos al principio (si se empieza desde Poncebos). Eso sí, recomiendo que llevéis
agua, sobre todo si hace calor. Si no queréis hacer ida y vuelta hay algunas opciones interesantes que están descritas más abajo.

Se puede hacer en
ambas direcciones,
desde Poncebos a Caín o al revés. La parte que más me gustó fue la más cercana a Caín, por lo que si no tenéis intención de hacerla completa recomiendo empezar en
Caín y daros la vuelta cuando queráis (llegando al menos hasta cruzar los dos puentes o incluso un poco más). El problema de empezar por aquí es que la
carretera para llegar al pueblo es muy
estrecha, aunque también tiene unas
vistas muy bonitas. En la mayoría del trayecto no caben dos coches y además a uno de los lados hay precipicio, así que hay que tener mucho cuidado. Los
alrededores de Caín son muy bonitos y allí es donde se puede encontrar el famoso
mirador del tombo, así que aunque la carretera que llega a
Caín sea estrecha, merece la pena.
Si se empieza la ruta desde
Poncebos se puede ir en coche tranquilamente hasta el principio de la ruta, aunque si vais en fechas muy concurridas es posible que corten la carretera antes.

Si se hace la ruta completa (12 km de ida y 12km de vuelta) yo recomendaría empezar desde
Poncebos por varias razones: está mejor para llegar en coche, haces la parte “más dura” al principio y al llegar a
Caín hay mejores lugares para descansar y comer, ya sea un bocata casero en un prado o en un restaurante. En
Caín hay lugares preciosos a la orilla del río, verdes prados, varios restaurantes, un supermercado y como no, tiendas de souvenirs.

La ruta en sí es muy bonita porque vas andando entre montañas siguiendo el río, pasando por pequeños túneles, etc. Como dato informativo os diré que
la senda, se excavó artificialmente en la roca para la canalización del Cares y su aprovechamiento hidroeléctrico en la Central de Camarmeña-Poncebos (1916-1921). Empezando por
Poncebos, la senda comienza con una corta pero empinada subida hasta llegar a una altura considerable desde donde apenas se ve el río. De ahí en adelante,
el camino desciende un poco hasta encontrar la senda tallada en la roca que en este punto está junto al canal. A partir de aquí la senda es prácticamente llana. Después de andar un rato, llegamos al
puente Bolín donde cruzamos el río a gran altura y un poco más

adelante volvemos a cruzarlo por el
puente de Los Rebecos. Estos dos puentes antiguamente eran dos bellos puentes de madera, pero se deterioraron y los han sustituido por dos simples puentes de hierro y hormigón. Una pena. Si queréis ver los antiguos puentes no tenéis más que entrar en cualquier bar o restaurante de la zona, porque seguro que tienen una foto colgada en la pared. Por último, llegamos a la zona de los
túneles con ventanales excavados en la roca, la zona más angosta del recorrido donde podemos ver algunas hermosas
cascadas y llegamos a la
presa de Caín, donde se abre el valle y podemos empezar a ver las casas del pueblo. Por todo el recorrido podréis ver numerosas
cabras que en varias ocasiones incluso parecerá que están posando para que les saquéis una foto. Aprovechad la ocasión!

Como ya he dicho antes, aquí se puede descansar en la orilla del río, en los prados o en los restaurantes. Yo personalmente llevaría un bocadillo y me lo comería admirando la naturaleza. No sólo por eso, sino porque si entras a un restaurante, además de que seguro que tardas más en comer, luego no hay forma de levantarse y andar otros 12 kilómetros de vuelta, ¿verdad? Jejeje. Pero bueno, eso a gusto de cada uno.

Si os parece que la ruta completa es muy larga, hay otras opciones para no tener que hacerla entera. La primera ya la he comentado, es empezar la ruta y darse la vuelta cuando se quiera. En el caso de empezar desde Caín recomiendo llegar por lo menos a cruzar los dos puentes, incluso un poco más para pasar por varios túneles y
pasar de León a Asturias a pie. Otra opción es contratar unos “
taxis” que te llevan de vuelta desde Caín hasta Poncebos. No os puedo decir precios porque nosotros volvimos a pata. Y otra opción es ir en dos grupos con dos coches. Unos lo dejan en Poncebos y hacen la ruta Pocenbos-Caín y otros los dejan en Caín y hacen la ruta Caín-Poncebos. Cuando se cruzan en el camino se intercambian las llaves de los coches y luego pueden volver a quedar donde quieran. Es buena opción, ¿eh? Jejeje.
Bueno, ahora os voy a confesar algo. Cuando yo era pequeña, mi padre que andaba mucho en el monte nos trajo aquí, a hacer la ruta del Cares (él ya la había hecho con su grupo de montaña). Yo me quedé realmente maravillada y dije que volvería a hacerla completa algún día (cosa que he cumplido). Aquel día que fui con mis padres y mi hermana empezamos a hacerla desde Poncebos, pero no fuimos por la ruta actual. Bueno, al principio sí, comenzamos a subir aquel repecho que parecía no terminar nunca. Pero después de andar un poco mi padre dijo que el no había hecho la ruta por allí cuando vino con sus amigos montañeros, así que volvimos a bajar y en vez de seguir el cartel que indicaba la ruta, seguimos adelante por abajo. Eso sí que fue alucinante….. No quiero quitarle importancia a la ruta actual, pero en realidad por el camino actual apenas se ve el río. A mi desde luego, me gustó mucho más el camino “viejo”. Aquel día nosotros hicimos parte de la ruta por abajo, al ras del río y fue un paseo maravilloso. Ahora, si vais en día de mucha afluencia, habrá gente organizando los aparcamientos y no os dejarán pasar a esta zona. Además por la época en la que hicimos aquel tramo, hubo desprendimientos y dijeron que era muy peligroso pasar por allí. Supongo que será por eso por lo que no dejan pasar. A parte de que llega un momento que creo que no se puede seguir adelante y hay que subir por un camino de cabras para alcanzar la senda actual. Si tenéis la oportunidad y tiempo suficiente para asomaros a este camino también, os lo recomiendo. Eso sí, sin dejar de hacer la ruta por el camino actual que también es impresionante aunque yo eché un poco de menos ver más río.